“Lo que debes saber para conservar tus vinos de manera correcta”

 

El vino ha existido durante miles de años. Desde los antiguos romanos hasta los americanos modernos, esta bebida espléndida se disfruta en todo el mundo. Hoy en día, la mayoría de personas simplemente compran su vino en los supermercados locales, inconscientes de cómo almacenarlo adecuadamente para asegurarse de que dure el mayor tiempo posible.

Es importante tener en cuenta que el lugar para conservar el vino que elijamos debe cumplir una serie de requisitos:

1.       Debe ser un lugar sin oscilaciones térmicas, con una temperatura más o menos constante entre 9º-17º.

2.       La humedad relativa debe estar alrededor de 65%-80%. Estos niveles de humedad también se pueden conseguir con humidificadores, cubos con agua, etc. Si por el contrario tienes un exceso de humedad, también puedes comprar deshumidificadores, que los hay desde unas sencillas esponjas que van absorbiendo la humedad, hasta deshumdificadores de alta tecnología para cavas y bodegas. Así podrás conservar el vino en óptimas condiciones.

3.       El lugar no debe tener luz directa sobre las botellas. La luz solar hace que el vino no se conserve en buen estado, acelerando diferentes reacciones químicas poco deseables para la conservación del vino.

4.       Que el vino tenga la suficiente capacidad para envejecer dependerá, claro está también, del tipo de vino que queramos guardar (tinto con crianza, tinto joven, blanco, dulce,espumoso…) y del tipo de uva con que esté elaborado nuestro vino, además de la acidez del mismo, parámetro fundamental para la capacidad de guarda del vino.

5.       Las botellas deben estar en posición horizontal, o boca abajo, que el vino tenga contacto con el corcho para que no se seque y se conserve en buen estado. En el caso de los vinos espumosos, como el cava o el champagne, muchos productores y aficionados al vino, recomiendan ponerlos en posición vertical.

6.       Es importante la utilización de un termómetro que nos permita conocer en todo momento la temperatura del lugar. Pero lo ideal es disponer de una estación meteorológica electrónica, que nos proporcione: temperatura y humedad relativa.

7.      Debe tener ventilación suficiente.

Si por el motivo que sea no podemos tener una vinoteca en casa, el lugar que elijamos para guardar el vino debe cumplir una serie de requisitos para que se conserve de la mejor manera posible.

¿Qué debemos evitar para conservar el vino?

  • Guardar las botellas en cajas, mejor en estanterías o similar, porque las cajas pueden estropearse y perjudicar al vino, deben ser materiales no conductores de calor.
  • Almacenar el vino en barricas, pues siempre deben estar llenas, porqué si no se pueden  abrir grietas en la madera, entrar aire en la barrica y se echaría a perder el vino.

  • Nunca deben guardarse en chimeneas en desuso, por los olores, suciedad… Pondríamos en peligro la conservación del vino.
  • Almacenar las botellas en la cocina (si se vive en un piso o apartamento), ya que ese suele ser el sitio más cálido de la casa, los humos y olores terminarían contaminando el vino.
  • Una vez sacado el vino de una vinoteca, por ejemplo, y se mantiene fuera a más de 20º debe consumirse en unos 20 días, si no pierde sus cualidades, aunque siempre depende del vino en cuestión.

Cumpliendo lo anterior, el lugar bien puede ser un sótano, una despensa, una bodega, cava, cuevas… siempre que respete los aspectos principales de lo descrito anteriormente, o de lo contrario no queda otra que comprarse una vinoteca o simplemente comprar el vino y consumirlo en un periodo corto de tiempo.

Alternativas de almacenamiento

  • Bodega para vinos. Esta es una alternativa obvia. Si tienes una bodega para vinos, ¡no te preocupes más! Simplemente coloca la botella de vino en el estante, cierra la puerta y listo. Asegúrate de tener algún tipo de sistema para encontrar determinadas botellas en tu bodega, de lo contrario, podrías pasar mucho tiempo buscando una en particular.
  • Improvisa una bodega. Si bien cavar un agujero grande en el sótano parecería la solución más eficaz, puede convertirse en un proyecto de gran envergadura y te costará mucho llevarlo a cabo. Una armario que sirva como bodega es ideal para los amantes de los vinos y probablemente solo te cueste unos doscientos o trescientos dólares. Sin embargo, asegúrate de comprometerte con el proyecto, ya que no siempre es fácil convertir el armario nuevamente en uno convencional.
    • Consigue un armario vacío y en desuso ubicado en la planta baja de tu casa.
    • Pega tiras de cartón espuma de 2,5 cm (1 pulgada) a las paredes y al techo del armario utilizando cemento de construcción como pegamento.
    • Reemplaza la puerta por una aislada (de preferencia de acero). Si quieres, también puedes pegar el cartón espuma en ella.
    • Coloca burletes en los bordes de la puerta para asegurarte de que el aire no entre ni salga, ya que el calor puede arruinar el vino.
    • Asegúrate de que la temperatura sea relativamente fría. Existen varios dispositivos que puedes emplear para reducir la temperatura en el armario. Encuentra uno que encaje en tu armario en particular.
  • Enfriador de vino o refrigerador. Por lo general, este artefacto mantendrá una temperatura constante siempre y cuando no abras y cierres la puerta continuamente. También mantiene los niveles de humedad adecuados. Algunos cuentan con zonas de temperatura distintas para diferentes tipos de vino.

Consejos

  • Si has dejado expuesto al vino y se ha echado a perder, no significa que sepa peor que uno almacenado; simplemente tiene un sabor distinto. No lo tires a la basura, servirá para usarlo en la cocina.
  • Si tiras el corcho pero aún te queda vino, asegura la entrada de la botella con un pedazo de plástico y una banda de goma ajustada.
  • Algunas empresas en los Estados Unidos pueden almacenar tus vinos a cambio de un pago; si posees una botella de vino rara o delicada que no planeas beber a corto plazo, probablemente lo mejor que puedes hacer es usar esta alternativa para almacenarlo.
  • Desarrollar deliberadamente el sabor de un vino con la edad al controlar las condiciones en las que se almacena es un arte y una ciencia que requiere mucho más conocimiento de lo que un simple artículo puede cubrir.
  • Algunos vinos están diseñados para tomarse frescos mientras que otros mejoran con el tiempo. Solo en el caso de este último es necesario preocuparte por el almacenamiento a largo plazo. Si quieres añejar un vino blanco, no lo coloques en el refrigerador. En ese caso es mejor utilizar una bodega o armario, o incluso simplemente un lugar oscuro y frío.
  • Habla con un experto en vinos de tu localidad. Averigua las recomendaciones o incluso pregúntale si puede guardar algunas de tus botellas en su bodega en caso de que no tengas espacio suficiente para almacenarlas.
  • Asegúrate de que el vino sea seguro, sin importar cómo decidas almacenarlo al final. Si solo lo vas a almacenar por un corto periodo, no hay problema, pero si esperas conservar una botella de vino por un tiempo con la finalidad de que añeje, cerciórate de hacerlo en un lugar seguro. En este caso, con “seguro” nos referimos a alejado de la luz, del calor, de cualquier persona que pueda beberlo y de que ocurra algún accidente que haga que la botella se rompa, se agriete o se caiga.
  • Las cajas de espuma donde se guardan las frutas y vegetales pueden servir como una unidad muy simple para almacenar vino. Almacénalas en la base de un armario ubicado en una planta baja, en la parte central de tu casa. También puedes colocar relleno de espuma para agregar una mayor protección. Si almacenas las cajas en un armario de ropa, incluso puedes colocar las prendas encima y alrededor de ellas. Esta no solo es una forma barata y simple de almacenar tus vinos (especialmente si los alquilas), ¡sino que también evita que asaltes tus provisiones continuamente dado que son poco accesibles!

Fuentes: VEREMA, Wiki-how

Juanjo Tarud

Wine Guru, actualmente trabaja en Dehesa del Carrizal D.O.P. (España)