“Las 10 claves para beber un vino top”

¿Vas a tomar un tinto de los buenos? Hay algunos secretos que tenés que conocer. Para no quedar mal en una cena especial, aquí te ofrecemos 10 recomendaciones, 10 consejos de amigo. Tómalos o déjalos.

Algunos snob argumentan que los vinos caros no son para cualquiera. Pero quién puede decir qué está bien y que está mal en materia de gustos. En definitiva, si quieres tomarte un Chateaux Margaux del 64 con una Fanta del 2010 estás en todo tu derecho.

A ver: el mejor vino es el que a uno le gusta y lo toma como quiere, en definitiva, si lo pagaste es tuyo. Pero hay algunos tips que están buenos si eliges una botella especial para un momento especial. Son claves para que ese tinto de guarda pueda expresarse al máximo, que dé lo mejor de sí. Aquí te ofrecemos 10 recomendaciones, 10 consejos de amigo. Tómalos o déjalos.

1- ¿Los vinos de guarda son para guardar? Si te tomás un tinto con 18 meses de barrica cosecha 2008 en el 2010, aguantalo unos 2 a 4 años y harás valer tu inversión.

2- Comprate un decanter: El decanter sirve, no es sólo una cuestión de snobismo. El decantador abre el vino, lo airea y despierta los aromas que de otra manera demorarían horas en aparecer. Ojo, no cualquier vino es para decantar, esto es para los de crianza, que han pasado años en botella.

3- No a las mezclas: el vino caro se toma solo, para la soda, la coca, y otras bebidas burbujeantes se inventó el tetra y el patero.

4- Nada de habanos: el vino y el tabaco no se llevan bien. Está comprobado que el humo del tabaco inhibe las papilas gustativas y no deja que el vino alcance su máxima expresión en la boca. Pero, va de nuevo, si te gusta hacerlo está bien…

5- El buen vino se comparte: la ecuación es sencilla, si te tomás una botella solo, sólo podrás probar un vino, a menos que quieras quedar como una babosa en la alfombra. Si lo guardás empezado se oxida, pero si lo compartís podés probar varios y disfrutar de una buena charla.

6- No todos los vinos caros son buenos: el mundo del vino está gobernado por el marketing y esto no es una nueva tendencia, sino una costumbre de varios años. La mejor forma de reconocer un buen vino es leyendo referencias en revistas especializadas y guías (pero no cualquiera, hay algunas serias, que ya vamos a mostrar en Vinos y Placeres) y por supuesto tomando, tomando y tomando.

7- Cuidado con los olores: el vino comienza a degustarse con la nariz, y si tenés prendido cuatro inciensos, te pusiste perfume como para un mes y los vasos los repasaste con el trapo de la cocina, mejor comprate uno barato.

8- Dile “sí” a una buena copa: La prueba es sencilla y no es necesario que confíen en en esta palabra. Tomen un vino y pruébenlo en un vaso, miren las piernas, el color y aprecien los aromas; luego hagan lo mismo con una buena copa.

9- Los maridajes son esenciales: no es que sea purista y que los blancos van solo con carnes blancas y ese tipo de cosas, pero hay comidas que pueden destruir un vino. Si comés alcachofas, espárragos y espinacas mejor tomate una cerveza porque son una dupla temida.

10- En su justa medida. Finalmente hay que decir que tomar vino de cierto nivel es un placer, si el objetivo es emborracharte hacelo con cualquier bebida de más de 40 grados comprada en el supermercado de tu barrio.

 

Fuente: rchivo.losandes.com.ar – Adrián Litewka

Juanjo Tarud

Wine Guru, actualmente trabaja en Dehesa del Carrizal D.O.P. (España)